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LO QUE SOY
Soy
hijo de Luis
Rafael
Alvarez Monagas (1927-1984) y de Gisela Carolina Martínez Subero de
Alvarez. Nací en el Centro Médico de Caracas (San Bernardino) el
lunes 8 de mayo de 1967 a las 6:49 a.m., y, por un natural proceder
de mis padres, al día siguiente fui bautizado por Monseñor Bernardo
Heredia (1915-1998) en la Capilla del mismo Centro Médico.
LO QUE HE HECHO
Fui a la escuela, desde kinder hasta
6to grado de primaria, en el Institutos Educacionales Asociados (IEA-El Peñón);
estudié el Bachillerato en el Liceo Los Arcos (hoy Colegio Los
Arcos), y luego me gradué de Abogado en la Universidad Católica
"Andrés Bello".
Desde los 18 años he trabajado en
diversas áreas. Fui revisor de documentos en un Escritorio Jurídico, luego pasante de litigio
en otra firma de abogados,
trabajé como abogado en un Banco, más tarde cofundé una pequeña
oficina
de abogados, luego trabajé varios años en la Administración Pública
(a cargo de diferentes Direcciones del Ministerio de Justicia, y
también como
Registrador Subalterno); y he seguido ejerciendo mi profesión
de manera independiente, pero compartiendo mi dedicación con otros
proyectos, como el Centro de Políticas Públicas "Siglo y
Compromiso", del cual soy Presidente y que fundé, en 1999, con un grupo
mínimo de amigos comprometidos con un Proyecto de Nación de
largo plazo.
Desde mis 23 años de edad, cuando
organicé un pequeño grupo de electores y fui candidato a concejal en
mi Municipio, he
emprendido algunas iniciativas de participación electoral para cargos de
elección pública, pero siempre independiente de cualquier partido;
pues, aunque apoyé y trabajé en la última campaña electoral del Dr. Rafael
Caldera
―por quien, desde muy joven, siento admiración, respeto y gran afecto―
nunca he militado en un partido político. Así, por ejemplo, en 1999 fui
candidato a la Asamblea Constituyente, por iniciativa propia
―por
cierto sin recursos económicos ni apoyos políticos―
y logré aproximadamente un poco
más de 50 mil votos.
Ciertamente desde muy joven he sentido una gran vocación de
servicio, y un irrefrenable deseo de participar en las grandes
decisiones de mi país. Tal vez he sido una especie de "salto atrás",
pues, uno de mis 4 bisabuelos fue militar, y político (Gral.
Francisco José Monagas Marrero) y uno de mis 8 tatarabuelos, también
militar, fue el Presidente que decretó la abolición de la
esclavitud en Venezuela (Gral. José Gregorio Monagas
Burgos). Pero, desgraciadamente, por causa de la ingratitud
supuestamente inseparable de la política, en mi familia eso suele ser visto
casi como
un mal recuerdo; y para mí no ha sido fácil contar con su apoyo
entusiasta. Pero aquí sigo... trabajando en lo que me parece más
necesario en medio de las circunstancias del tiempo que me ha tocado
vivir.
LO QUE HAGO
Hoy, además del ejercicio en serio de
mi profesión,
es bastante evidente que mi gran empeño es el desarrollo del
Centro de Políticas Públicas “Siglo y Compromiso”, ya que se trata
de un compromiso para toda la vida, y del cual fue generoso testigo
el Santo Padre Juan Pablo II cuando, personalmente, nos recibió la
Declaración de Principios el 5 de octubre de 2000 en su Biblioteca
personal (Roma) y nos obsequió, como prenda de su testimonio, el
solideo papal que llevaba puesto en ese momento.
Winston Churchill dijo en una ocasión que "El problema de nuestra
época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles, sino
importantes". Y estoy convencido de que, no solo en Venezuela,
sino en toda Latinoamérica, ese problema ha dominado nuestra
historia desde hace casi 200 años. Por eso no dudo en renunciar a
los proyectos político-electorales que muchas veces se confunden con
las ambiciones personales de los políticos, y dedicar entonces mi
vida a buscar y promover las SOLUCIONES que hacen falta.
Finalmente,
y
por otra parte, desde hace varios años me dedico a promover —con
mails, publicaciones, conferencias, charlas, y entrevistas en medios de
comunicación— el contenido de la Doctrina Social de la Iglesia y,
muy especialmente, la propuesta que hago en mi trabajo publicado “Moralizar
nuestros Procesos Sociales y Políticos”, con el propósito de
llamar la atención sobre la existencia de una muy concreta e
ineludible exigencia
moral, para todos, derivada de la vocación de
servicio frente a los intereses colectivos, y así como también, la
urgente e inexcusable rectitud de intención en el quehacer
social y político.
Si me quieres
preguntar algo más, o si me quieres tratar personalmente, solo
tienes que escribirme (CONTACTO).
Néstor Luis Alvarez M. |